

Como Berlín no hay dos. Mientras normas civiles, culturales y jurídicas son rectas y estrechas, la sociedad se relaja en una casi indiferencia permisiva de actitudes, moda y actividades callejeras que en México podrían se consideradas completamente inmorales.
El experimento, los medios y espacios alternativos, la prueba y error se respiran en cada rincón. Es como si la pobreza económica de la ciudad despertara la necesidad de usar lo que está a la mano, la materia prima que nos rodea, lo reutilizable sin que esto implique necesariamente un resultado desechable.
Lejos de una sensación de miseria tengo la sensación de estar frente a una de las culturas más ricas, versátiles y variopintas del mundo.
Berlín es una ciudad ave fénix que renace cada tanto, abierta al diálogo, al intercambio y con una velocidad de cambio impresionante.
Artistas, arquitectos, diseñadores se dan cita para buscar el otro lado de las cosas en ésta ciudad que se apetece para buscar lo impensable, encontrar lo inimaginable y a renacer de entre las cenizas.
En la presentación de la edición Berlinesa de la revista “Peeping Tom”, en la librería Motto me sorprendió que la editora radicada en Paris me dijera con aire familiar: “La Malque!, oui j’ai entendu parler de cet endroit” ..wow! pensé, el boca a boca ha cruzado el Atlántico.
Vanessa Farfán
Recomendaciones:
Literatura
“Crónicas Berlinesas” Joseph Roth ed. Minúscula
Cine
“In Berlín” Michael Ballhaus y Ciro Cappellari (2009)
“Die Sinfonie der Grossstadt” Walter Ruttmann (1927)
Artes visuales
Susanne Kutter:www.susannekutter.de
Markus Willeke: www.markuswilleke.de

No hay comentarios:
Publicar un comentario